4 elementos (Orquestra)

Ano
2009
Plantilla
Orquestra sinfónica
Data de Estrea
30/06/11
Intérpretes

Orquesta Sinfónica de Castilla-León, Dir.: Alejandro Posada.

Lugar
Auditorio de León
Evento
Festival Internacional de Música Española
Premios

Primer premio del V Concurso de Composición “Evaristo Fernández Blanco” del Festival de Música Española de León, 2011.

Críticas

Hace apenas unos días decía desde este espacio la calidad que adquiere la música de nuestros compositores gallegos y de la importante labor que desde la Asociación Galega de Compositores se lleva a cabo con el fin de que los creadores musicales se hagan oír dentro y fuera de nuestros lindes. Hoy, de nuevo, uno de los más destacados de entre los contemporáneos, Juan Durán, fundador de la Asociación, es noticia por ganar el “V Concurso de Composición Evaristo Fernández Blanco”, concurso organizado por el Festival de Música Española de León, con la finalidad de reconocer la figura del compositor leonés que da nombre al certamen y promover la creación musical entre los compositores españoles.
El pianista y compositor Juan Durán suma así con éste otro galardón entre los muchos que ha obtenido a lo largo de su carrera profesional, la de un hombre entregado por y para la música que escribió también para el “Curso de pensamento Carlos Gurméndez” y para la obra del premio nacional de poesía, Julia Uceda .
La creación premiada lleva el sugerente título “Cuatro elementos” para orquesta sinfónica. Aire, agua, tierra y fuego, los principios que desde la antigüedad explican la sustancia de la vida, la creación del mundo, la alquimia y la astrología son la base ancestral de esta música creada para hacer sentir, descriptivamente, los pilares del mundo. Las ideas musicales se sugieren sutilmente sin sucumbir a la evidencia de lo que a través de la música quiere presentarse.
El compromiso con la música gallega adquirido por Juan Durán se hace evidente a través de la alta calidad artística que adquieren sus creaciones y que en esta ocasión el jurado especialista formado para la edición del premio valoró a través de “el manejo que realiza de la orquestación, su originalidad y el dominio de aspectos técnicos que denotan una formación sólida”.
Hace poco en la Sala José Arriola del Conservatorio Xan Viaño de Ferrol pudimos escuchar más música de Durán, entre otros compositores. Otras obras como “Cantiga Finisterrae para múltiples voces de luz”, “Album para Orquesta”, “O soño de Breogán” o la ópera “O arame” –lamentablemente poco representada–, sobre texto de Manuel Lourenzo, son claros ejemplos de la calidad creativa del compositor.
Desde Ferrol vaya la enhorabuena por el merecido premio, que es también un premio para Galicia y para los gallegos que nos identificamos con la música de hoy.
Julia María Dopico Vale, Diario de Ferrol, 24 de abril de 2011

Comentarios

Comentario de Juan Durán en la partitura de "4 elementos":
Los cuatro elementos (aire, agua, tierra, fuego) constituyen uno de los principios que, desde la antigüedad, explican la sustancia de la vida. Están asociados tanto a la filosofía como a la astrología, existiendo, además, toda una cultura mística que los relaciona con la creación del mundo, con los puntos cardinales, con la alquimia o con los estados del hombre. Son, pues, en último término, un pilar tan ancestral como apasionante de la base material y eterna del mundo.
La propuesta de escribir una obra musical que tome como pretexto la dimensión sonora del aire del agua, de la tierra y del fuego viene dada por la sugerencia que provoca la riqueza de motivos plástico-visuales asociados a éstos, intentando obtener un resultado fundamentado, básicamente, en imágenes sonoras cargadas de un componente sinestésico muy fuerte. Esa sinestesia no es tanto la relación habitual de sonidos con colores, sino la de un material, construido en base a masas de sonido, que pretende provocar asociaciones de imágenes visuales y sonoras de gran sensualidad y visceralmente emocionales. Una dimensión espiritual provocada por un interdisciplinariedad abierta que empuja al oyente, ya no a esas imágenes, sino a un paisaje sonoro que va desde las formas geométricas hasta componentes escenográficos muy potentes (perfectamente, podría plantearse esta obra como música incidental de Ballet).
Una obra, pues, no para comprender, sí para sentir.
Lo místico, lo espiritual, lo sensual, lo poético se dan cita en esta obra impregnada de simbología, en un desarrollo imbuido de estructuras que buscan amalgamas sugestivas entre sonidos, a partir de esquemas circulares construidos en base a breves elementos motívicos. Dichos motivos funcionan como elementos orgánicos, donde uno conduce su energía hacia el siguiente, y así sucesivamente, encadenando un discurso que se desarrolla, se expande y se resuelve cerrando pequeños ciclos de tensión. Se aprecia, con todo, un carácter específico para cada uno de los elementos, asociado alegóricamente a estados concretos de la materia musical en relación al paisaje sonoro que se pretende dibujar. Así, el aire se sustenta en un veloz cromatismo, mientras el agua lo hace en el diatonismo o la tierra en una pesadez de cierto carácter fúnebre.
Conviene resaltar que se ha huido, intencionadamente, de incluir en la plantilla orquestal instrumentos de percusión, en la idea de no emplear dicha herramienta logrando así una representación casi onomatopéyica de los fenómenos que tratan de plasmarse. La intención es sugerir, no mostrar abiertamente, por ello se ha intentado trasladar a esta pequeña orquesta, en muchos momentos de la partitura, una percusión interna, y no sucumbir a las previsibles evidencias que hubieran significado la utilización de determinados instrumentos de percusión.


Galería multimedia asociada:

Audios:

JUAN DURAN OSCYL A POSADA Cuatro Elementos

Vídeos:



Volver al listado anterior